Las mujeres y los libros
Las mujeres son personas con gustos diferentes de los de los hombres, pero a veces coinciden en determinados intereses, en ciertos gustos y en determinadas excusas.
Una de las excusas más remanidas, tan asexuada por el hecho de que la utilizan por igual hombres y mujeres, tiene que ver con los libros y las lecturas. "Es que no me alcanza el tiempo para nada, imagínate si en el corre corre que paso a diario voy a tener tiempo de leer un libro", se queja una para, de una vez, resumirle a su amiga el capítulo de la telenovela emitida el día anterior.
Otras usan argumentos de carácter económico, y los plantean con una lógica de hierro: "A mí no me alcanza para comprar un periódico, mira si voy a tener para comprar un libro", y atienden con premura su flamante Iphone o su blackberry para entrar a Twitter o a Facebook a chatear con sus amigas, o con cualquier "amiguito con derechos".
Están las que se jactan de ser ávidas lectoras, exhiben siempre que pueden el libro que están leyendo y defienden con vehemencia las bondades y la profundidad del autor de moda, que ha vendido "tantos millones de copias", lo cual consideran una incuestionable muestra de talento de Stephenie Mayer, "la mamá" de los vampiros adolescentes de la saga Crepúsculo, o el último título de Pablo Coelho, y otras que se declaran fanáticas de Dan Brown y sus ángeles y demonios.
Las hay que leen de manera sistemática libros de autoayuda, de una vertiente menos literaria que la de Pablo Coelho, convencidas de que gracias a Og Mandino, Robin Sharma o Wayne Dier desarrollarán un
poder mental y unas capacidades especiales que les permitirán cumplir el sueño de los ratoncitos Pinky y Cerebro: "Tratar de conquistar el mundo".
Las hay también, justo es reconocerlo y doy fe de ello, que son ávidas lectoras de los buenos libros, que casi nunca o muy pocas veces son los más exitosos o los que han vendido millones de copias, y disfrutan de literatura de la buena, de investigaciones objetivas realizadas con bases científicas.
Esas dominicanas, jóvenes, estudiosas, inquietas y laboriosas, pueblan la blogósfera con sus bitácoras personales, escriben poemas bellísimos, como mi amiga Vanesa, que también tiene un novio escritor y bueno... ellos se hacen el verso y son felices...
Ernesto Sábato decía que no hay literatura comprometida o de evasión, simplemente hay buenos o malos libros, mi amiga Petra lo sabe. Mi amiga Itania, esa morenota sensual, bonita, inteligente y dulce, es una lectora de esas, mi amiga Dahiana Familia, la Luna más hermosa de Santo Domingo, y mi amiga Lissette, por nombrar solo algunas de esas, que rompen el molde, que estudian, que piensan, se forman y crean, todo el tiempo, porque saben lo que hacen.
Adrian Morales dijo
Negrorrevoltoso, monstruoverde..., muy buen post. No pude encontrarle ningún error. El trabalenguas "de los de los hombres" ya es una cuestión de estilo que dejaré pasar. Jejeje. En cuanto al contenido, compadre, coincido contigo. Cuando de leer se trata, hay dominicanas y dominicanas. Y un grupo donde estén Lissette e Itania tiene que ser bueno.
3 Julio 2010 | 03:50 PM