Primer Poema del año

Este poema se me ocurrió mientras recorría los pasillos de un vivero, entre macetas llenas hojas y pétalos multicolores, con los aromas más exóticos y cautivantes. Pido perdón una vez más por no dar espacio en mi blog a temas tan en boga como el narcotráfico, la recesión y las perspectivas poco alentadoras que ofrece el déficit fiscal. Sucede que cuando la poesía me toma por asalto la imaginación, lo que sucede a menudo, no puedo hacer otra cosa que dejar que las musas hagan su trabajo, y lo comparto con los amigos y amigas para que me quieran un poquito más. Sucede también que estos días con un poquito de frescura invitan a releer cartas y libros guardados, a recorrer páginas de nuevos libros y también a inventar poemas, un vicio que no puedo evitar. Las flores, la silueta de la muchacha desnuda y la melodía de un tal Johan Sebastian Bach me parecieron el complemento perfecto para esta entrada con la que el Negro Revoltoso, insurrecto y anárquico por costumbre, les desea a todos un un año lleno de cosas buenas y momentos felices.
Botánica
A veces, cierto temblor
en los pétalos de los crisantemos
me transporta a regiones de tu piel
en donde amanecía desvelada
la sombra del deseo.
Cuando la brisa aprovecha
el letargo de rocío
que adormece a los malvones
y se roba su aroma siento resucitar
tus pasos junto a la puerta
y mis latidos vuelven a ser de música.
Cuando un brillo imperceptible
se cuela entre las corolas de los jazmines
o de las azaleas, pienso en tu voz
que azulaba las magnolias
en la madrugada y pronunciaba
en tono menor cada caricia
y dibujaba orquídeas con tus yemas,
y era tu boca una armonía agreste
de damascos, un almíbar de nísperos
y de manzanas,
y había en el vaivén de tu pelo
en mi cara un aroma de grama verdecida
que nos hacía florecer entre un compás
de tulipanes y una armonía de cayenas
junto a la luna en la ventana.
fuoro dijo
hermoso, definido, mi aplauso, yo me inclino en su presencia
7 Enero 2010 | 10:14 PM