
De poema en poema
Una hoja de ruta sugiere un recorrido por una historia, por un mapa de emociones y de vivencias, por un conjunto de recuerdos construidos a medias, y también sugiere una tarea de intuición, de adivinación de expectativas y de culminación del deseo que con su magia inventa paraísos. La vieja melodía de aquella película intensa titulada El graduado, que hizo famoso a Dustin Hofman, Gala desnuda de espaldas, pintada por su enamorado Salvador Dalí, más la carita tan bella de Zoe Saldaña ilustran esta entrada.

Hoja de ruta
Por tus ojos se llega a un mundo
misterioso donde el tiempo
repite episodios con duendes y muñecas
y páginas de libros con princesitas tristes,
en tu voz es posible resucitar canciones,
inventarles capítulos a los días de lluvia
y ponerles a las calles nombres de aldeas
y de puertos remotos.
Por tu pelo se llega a las huellas del viento,
a aquellos calendarios donde caben poemas
y fragancias de mar,
en tus hombros empieza la primera
señal de un laberinto que encierra
entre lunares un sendero secreto
en el aroma de tu tibieza clara,
y hay un país de azúcar
perdido en tus caderas.
En el jardín de musgo
del mapa de tu vientre
la tentación desteje una túnica de pétalos.
Por tu respiración se llega a tu silencio,
a la tierra de miel
donde tu transparencia
desnuda melodías
y una tenue llovizna de caricias
traza constelaciones
y estallidos de estrellas.

ADMIRADA dijo
Sin comentarios...después de eso, sobran.
22 Octubre 2008 | 06:52 PM