Unos viejos amigos
Quise escribir un poema dedicado a los objetos que formaron parte de un mundo de otro tiempoy que son como disparadores del recuerdo de unos ojos definitivamente ausentes... este es el resultado...
Viejos amigos
A veces me cuesta comprender
o aceptar que como en todas
las historias,
también junto a la nuestra
hubo un montón de objetos cotidianos
que estuvieron,
que se niegan a irse de mis sueños
y hasta insisten en quedarse
en mis pesadillas...
recuerdo aquel helecho
que no regabas nunca
y del que a veces me apiadaba,
tu lapicera Parker de
capuchón dorado,
el espejo de marco marrón,
los pocillos rojos...
a veces, cuando te dormías
y yo abría la ventana
para estrenar
las primeras lunas del otoño,
sentía que esos objetos
sabían que yo estaba ahí,
como si me miraran,
como si me ocultaran
la parte de tu historia
en la que yo no estuve
y ahora,
al cabo de todas las ausencias,
se han convertido en viejos amigos
que me rescatan cuando duermo
de tu voz,
de tu mirada cómplice,
del brillo de tus ojos
cuando leías mis poemas
y de tu pelo sobre mi hombro
en las noches de agosto.
katy dijo
holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
9 Diciembre 2008 | 11:01 PM