Los barriletes
Un barrilete es en la Argentina lo mismo que en otras partes es una cometa, en México un papalote, y en Dominicana una chichigua. Las chichiguas viven en el cielo de la memoria, adornan con sus colores y con el sonido del viento entre sus flecos el paisaje de la patria del hombre, es decir la infancia, el viejo paraíso del que la vida nos expulsa, que abandonamos de a poco con la prisa por ser grandes, y al que regresamos cada vez que el recuerdo nos toma desprevenidos para hacernos volver, de la misma que Mario Benedetti describe el regreso.... "volver al barrio siempre es una fuga"... yo que nací con vocación de fugitivo, adoro esas huidas, me gusta fugarme cada vez que me pongo a fabricar una chichigua, por eso estas instrucciones, que no son estrictas, solo exigen el requisito de ser adulto sin haber adultecido del todo, sin haber cometido jamás el adulterio de olvidar al niño que estamos obligados a llevar con nosotros mientras dure la aventura que llamamosvida....
Instrucciones para armar un barrilete
Primero es necesario
Despertar a la vida,
Es decir, despojarse
De las preocupaciones,
Olvidar la cara del jefe,
No pensar en el trabajo atrasado
Ni en los vencimientos…
Después se puede enniñecer
De a poco,
Hace falta un cuchillo filoso
Que le robe al sol un poquito
De luz en cada astilla de tacuara.
No olvidar el hilo
Enmadejado alrededor de
De un palito como
Si uno estuviera de nuevo
Girando entre las manos
La rueca de la infancia
-el hilo gira entre tardes amarillas-
recupera de a poco
un murmullo de viento
entre flecos de papel
que enciende latidos
en la sangre.
El papel debe ser
Exactamente del color
De los sueños, parecerse a
los lápices que llenaban cuadernos
con casas inclinadas
de techos colorados
y ventanas azules.
No descuidar el engrudo
Amasado con agua,
Batido suavemente,
Sentirse un poco dios
Un poco mago amasando
La magia de los pájaros,
Y es de pájaro el temblor
De las manos acariciando el viento.
Hay que mirar después
El cielo conquistado
Con el frágil navío
Anclado en el recuerdo,
En la risa, en la vida,
Y uno sentirá de nuevo
Esa vieja emoción de estar
Haciéndole cosquillas a las nubes
Mientras el corazón marchito
Despereza su angustia
Y recupera su brillo
De frescura y rocío.
luis dijo
tonto
25 Noviembre 2009 | 03:21 AM